Bailar or not bailar. Comienzo de esta nueva sección muy socorrido pero adaptado para reclamar una necesidad básica: la de mover el esqueleto.
Tiremos de etimología. Festival de música es un evento social que trata de aglutinar una gran cantidad de conciertos, generalmente del mismo estilo musical, y donde los asistentes pueden disfrutar de varios días de música en directo. Señores del BBK, perfecto. Enhorabuena. Son ustedes un festival. Ahora bien, en la edición 2012, ¿además pretendían hacernos sudar? Y no me refiero a la escalada sin arnés hasta Kobetamendi, ese ochomil que seguro le falta a la señorita Pasaban.
Precavido de mí, estrenaba zapatillas tras el desgaste en el año anterior de algunos grupos como Kasabian y Kaiser Chiefs. Tal fue el movimiento en 2011, que si no llega a ser por los frenéticos Black Crowes, me vuelvo a casa cual miembro de la tribu de los pies negros. Precavido de mí, y me entra la risa. Sobre el papel, cartelazo. Sobre la pista de baile, sucesión de recitales para frikis arcaicos.
Por partes. Comienzo esperando degustar un buen whisky de malta a la par que sugerente con los escoceses Snow Patrol. Nada. Chupito de buen sabor que emborracha lo justo. Un tema, dos temas, tres temas. La vida es un tema que se me escapó. Me distraigo para no caer en la desidia. ¿Vamos a cenar? Quieto. Tranquilo. Que con el siguiente plato creo que te vas a empachar. Empieza el desfile de los personajes del parque de Spielberg.
Sale el RobertSmithaurus Rex. Más vale tarde que nunca. Primero solo, luego con The Cure. Luego con The Cure. Luego con The Cure. Luego con The Cure…1, 2, 3, despierta. Amanezco con Bloc Party. Me salto el orden cronológico y sigo por el Pleistoceno. Estoy de un atemporal. Y en esa época, digo, el viernes como cabeza de cartel, me encuentro al Mamut Yorke y a sus mastodontes de Radiohead. Unos animales musicales, nadie lo pone en duda, pero he pasado el ecuador del festival y me gustaría danzar un poco. Ni el buen Karma Police ni la lluvia, no sería ácida, me hacen conectar con el bonito espectáculo. Me voy de carpa.
O mejor dicho, me voy a casa que esta gente es muy rara y deben estar acostumbrados a la cultura del play-stop. Cómprate una mesa, bájate el software y listo, ya eres un dj. Intrusismo ilustrado permitido y lo peor de todo, bailado.
Sábado y mi programa ya tiene forma de papiro. Desencripto y voilá. Eli “Paperboy” Reed con su contagioso show soul y esa mujer, Shirley Manson. Patrulla de la nieve, aprended a destilar. Garbage arrasan y se convierten en el concierto del BBK 2012. Tanto generan, que me muevo hasta cuando por problemas técnicos, no suenan.
Vendaval que nos lleva al punto y final. Mientras en el FIB se escucha la sonrisa de Jackson en Thriller en forma de despedida, aquí desfilamos como zombies al más puro estilo Walking Dead. Todo sincronización.
Miro el lado positivo. Con la que está cayendo, el año que viene mismo calzado.






30 jul 2012
Publicado por Doctor Zaius 





3 Comentarios
Muy fino y acertado querido Doctor. En un festi de este tipo hay que bailar, no solo escuchar!
Espero con ansia las nuevas sus nuevas entradas Doctor Zaius!
Hablar como hablas de The Cure o de Radiohead detrás de la mascara de un mono dice mucho de ti.
Y por no hablar de las colas para coger un bus, 10 minutos para subir y encima 1km anadando para que no puedas canjear el dinero que has pillado, y si tienes que ganas de ir al baño mejor que te busques la vida, porque si no tendras que esperar una hora. algun puesto de comida estaria bien el resto de cosas bien, The Cure fueron los mejores del BBk