Tres años después de la presentación de “The Resistance”, Matt Bellamy y compañia volvían a Madrid con un discutido nuevo álbum. Mas de 16000 personas en lo que iba a ser uno de los conciertos del año, y lo fue, por que si algo no se les puede negar en su capacidad para crear espectáculo sobre el escenario.
La velada comenzó con unos The Joy Formidable potentes y cañeros, como imaginábamos, y con un batería totalmente entregado que llegó a eclipsar al resto del grupo en más de una ocasión. Darán que hablar y sino al tiempo.
Y llegó el momento esperado, empezaba a sonar “Unsustanaible”, la canción que tanto ha dado que hablar, y tras la que casi sin respiro dio pie a una fiesta sin control, “Supremacy”, “Hysteria”, “Supermassive Black Hole” y “Resistance” fueron una bomba, una explosión de los mejores Muse cuya ejecución y sonoridad fue espectacular. Con la primera prueba superada, “Panic Station” y la excepcional “Animals”, eran los testigos de lo bien que se defiende en directo “The 2nd Law”, y eso a pesar de jugársela con el soporífero “Explorer”. Menos mal que se nota Bellamy tiene escuela, y tras “Falling Down”, y “Host”, esos temas poco previsibles que siempre suelen sorprender en su setlist, llegó otro momento de comunión entre publico y banda, los acordes de “Time is Running Out” volvieron a hacer estallar el Palacio de Deportes, un escenario en el que la condición humana y la conspiración que tanto inquieta a Bellamy eran transmitidas a través de las imágenes de una pirámide invertida formada por pantallas luminosas.
“Liquid State” fue uno de los momento de la noche, el debut de Chris Wolstenholme como vocalista, y lo bordó, no hay peros que valgan. Nada despreciable resulto “Madness”, y es que este nuevo trabajo tiene temas que en directo ganan forma. “Follow Me” y “Undisclosed Desires” dieron paso a otra review de los grandes temas de Muse, esos que todavía continúan engordando su leyenda a través del tiempo, “Plug in Baby” y “New Born”.
Con una publico extasiado, llegaba “Isolated System”, un remanso new age cuyas notas salían desde el interior de una pirámide antes invertida y ahora perfectamente formada en el centro del escenario. Pero fue con “Uprising” y sobretodo cuando Chris Wolstenholme, con armónica en boca, daba entrada a “Knights of Cydonia” cuando la música se hizo magia, y las 16000 personas presentes llegaron ea cenit de una orgia musical con posos a tiempos pasados. Épico, ese seria sin duda el adjetivo de este espectáculo que todavía daría los ultimo coletazos tras los bises de rigor con “Starlight”, un melódico y clásico atemporal tras el que el nuevo tema “Survival“, convertido en directo en hitazo, ponía el broche de cierre a una noche en el que la palabras concierto y espectáculo adquieren nuevas dimensiones.






22 oct 2012
Publicado por Javier Román 







1 Comentario
Gran critica del concierto!