Hubo un momento en el que rock and roll era algo más que una pose para la civilización occidental. Fue una época en la que cada nueva banda suponía un golpe directo a los conceptos inventados hasta la fecha. Pero esa era pasó para dar lugar a la fragmentación y al subproducto. No ocurre absolutamente nada, pues los Beatles un día quisieron ser Cochran, Valens o Holly y ahora The Breakdowns andan su camino mirando a Ramones, Big Star, Raspberries o The Scruffs. Seguro que no conseguirán cruzar el umbral de sus predecesores, pero que no cejen en su empeño pues, mientras tanto, nos dejarán un buen puñado de canciones.
Otra vez la Sala Ego Live abrió sus puertas para dejar paso a esta pequeña intrahistoria del rock de la que somos testigos. Dos bandas, dos conceptos similares. Goodfellows firmarían la antesala a la explosión rockera que supuso el directo de The Breakdowns. La situación no acompañaba -dónde estará la escena en una ciudad que supera los 200.000 habitantes-, éramos pocos y lejos del escenario, pero los Goodfellows se colgaban sus aperos para comenzar. Después de un frío inicio la formación cogió soltura. Casi un símil de lo que ha sido la trayectoria de esta banda. Después de una intensa actividad a finales de los noventa -época que se deja entrever en buena parte de su sonido, a pesar de la apuesta power pop setentero- tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, hicieron un parón para ejercer de padres y ahora vuelven con ganas de seguir a lo suyo. Goodfellows tuvieron a bien suministrar -metafórica y literalmente en forma de golosinas- su “Happynitol 150 mg”. En sus cuarenta minutos sobre el escenario, ganaron en intensidad y nos ofrecieron su clásico “Be My Goodthing” o una versión del “Too Late” de Shoes. Mientras tanto The Breakdowns terminaban de configurar su setlist sin perder de vista a la banda mallorquina. La pena fue no poder escuchar del todo bien a su vocalista.
Por fin llegaba el momento esperado. Los chicos de Nottingham se subían al escenario cargados de actitud y poderío. Su latigazo rockero fue instantáneo para hacer una puesta en largo de su LP The Kids Don’t Wanna Bop Anymore. Con cortes como “Summertime Twist” o “If Only You Knew” fueron entrando en vereda y, a pesar de los acoples de uno de los micros que enseguida retiraron, poco les importó que hubiese un público escaso. Joe Breakdown combinaba desdén, energía e ironía británica sin tapujos. Tampoco desestimaron quemar pronto alguno de los mejores cartuchos como su ya clásica “White Lies” o dos de los cortes de este último álbum, “Hey Veronica” y “The Kids Don’t Wanna Bop Anymore”. En todo momento tuvieron la fórmula para recuperar la intensidad del principio, y así mezclaron creaciones anteriores como “Beat Up Street” o “The Wedding Song” con las más recientes como “Every Time I Think Back To Highscool” o la espectacular “If You Want It, You Got It”. El concierto dejó buenas sensaciones con otras encontradas como la falta de asistencia que, sin embargo, no supuso en ningún momento una lacra para la calidad musical que pudo disfrutarse.
La escena se hace entre todos, así que los que se perdieran a los Breakdowns que se anoten en su agenda las próximas citas de la Sala Ego Live, donde encontrarán, sin duda, música de su devoción.






17 sep 2012
Publicado por Álex Jiménez 







2 Comentarios
Como siempre, un placer recibiros en nuestra sala y leer las pedazo de crónicas.
¡Muchas gracias!
Los chicos lo hicieron muy bien ,la sala cuando esta sin publico es mucho mas hiriente ,mas en estas ligas medio punkrockeras,la voz fue complicada de llevar,cosa que me molesto porque me encanto como lo hacia,creo la sala puede hacer siempre las cosas,pero me gustaria q la gente en alcala se diese cuenta de lo que esta pasando en ego,seguro no lo dejarian escapar de esta manera,ego es cultura,porque la musica en directo lo es,un besitoooo