[Crónica] Festival Gigante ’15

_DSC0456

Guadalajara acogía el pasado fin de semana la segunda edición del Festival Gigante que,  si ya partía con la premisa de tener uno de los carteles más atractivos de la escena nacional, quedó refrendado con la participación de un alto número de asistentes que no quisieron perderse uno de los últimos festivales más interesantes de la temporada estival que llega a su fin. En total, alrededor de 15.000 personas se dieron cita en el Estadio Municipal Fuente de las Niñas corroborando las  expectativas positivas previas al evento.

Un estadio que para nada se quedaría pequeño y en el que se supo disponer con inteligencia los dos escenarios de los que se iba a constar para evitar, en buena medida, las molestias que ocasionan estar sobre los mismos dos bandas a la vez. Porque claro, todo sea dicho, también hay cosas que pulir, como la solapación de bandas, lo que provoca más de una vez tener que elegir entre uno u otro escenario, algo de lo que estoy convencido subsanará la organización, a la que también hay que dar buena nota por su buen trabajo y dedicación, y que seguro ha tomado apuntes del asunto, así como de otros pequeños detalles que pueden facilitar la fluidez en la interacción propia de público y personal colaborador, respectivamente. En definitiva, hay buenos y firmes cimientos de base para hacer crecer el festival en la medida que se pretende, pero ahora queda lo más complicado, consolidar el paso dado y asentarse como uno de los más destacados a nivel nacional.

Viernes 4

Tras localizar con facilidad el acceso por carretera y aparcar sin problemas muy cerca de las inmediaciones del recinto, hicimos nuestra entrada con el sol irradiando un agradable calor (quien lo hubiese dicho este verano hace apenas unas semanas…) al son de las canciones de Juan Zelada. El madrileño afincado en Londres, dio buena muestra del alma “soulero”  que habita en su piel ante la poca gente que, lentamente, iba dándose cita. Todo entusiasmo y buen dispendio de “buenrollismo” se sumaron a la sugestiva propuesta que el cantautor y la banda que lidera expusieron en la apertura del escenario principal.

Le seguiría los “Jero Romero”. Porque eso es lo que se puede ver sobre las tablas, una banda compacta y afín, y para el que escribe, la mejor de todo el panorama nacional. Ya son varias las veces que os hemos detallado sus andanzas y no bajan la guardia en ningún momento, ni siquiera tienen necesidad de pensar en ello, porque son todos para uno y uno para todos.  Esta conexión, sumada a su tremenda calidad como músicos, hacen que las de por sí destacadas canciones del toledano ganen en notoriedad y profundidad. Hay momentos que, en sus subidas y bajadas de intensidad, me recuerdan a otra de esas bandas a las que no te puedes perder en directo, Wilco. Volvieron a exhibir calidad, unión y emoción, todo respaldado frente ya a un número considerable de público y que, en los instantes finales, se intensificó en un cierre marcado por la guitarra que aterrizó en el foso tras ser despedida de la mano de Jero y los abrazos largos y sinceros de cinco amigos que sabían estaban ofreciendo el último concierto de la gira ante los interminables aplausos de la muchedumbre que les admiramos. Las vueltas que a partir de ahora den, ¿nos los traerán de vuelta? Ojalá….

Tras reponer fuerzas, con Lichis de fondo, nos dirigimos al Escenario Guadalajara. Allí nos encontramos a Analogic rematando su set, antecediendo a la actuación de otra de las formaciones que no nos queríamos perder, Rufus T. Firefly. Coincidían con Corizonas, pero las andanzas del septeto madrileño/vallisoletano son de sobra conocidas y hasta buena nueva, nos decantamos por la banda ribereña, a quienes ya tuvimos la oportunidad de ver hace apenas tres semanas en el Sonorama-Ribera. Con una puesta en escena solvente y particular sonoridad, los de Aranjuez fueron adentrándose en su complejo mundo de notas envolventes que iban hilando a nuestro alrededor.  Es de agradecer que grupos con una propuesta tan alejada de los patrones tradicionales del pop-rock, se esté haciendo un hueco en el panorama patrio, y más cuando radica en la fusión de rock y psicodelia alimentada de músculo, en concordancia armónica con la voz y singulares, a la vez que interesantes, letras de Víctor Cabezuelo. Han tardado en llegar pero ya están aquí.

Para entonces, el aire y la noche habían intensificado la sensación de frío… ¡ay de aquellos poco previsores a los que una chaquetita de más no les hubiera sobrado! Mientras en la lejanía seguían en liza Corizonas, nosotros aguardábamos a la salida de Pasajero.  A los madrileños les tocaba pugnar tras la notoria actuación de Rufus, y creo que ellos eran sabedores de ello, pero también es cierto que supieron cumplir demostrando que son, igualmente, un proyecto firme como dejaron claro con la publicación de su segundo trabajo “Parque de atracciones”. Buenas melodías, muchas ganas y fortaleza evidenciaron en las apenas cinco canciones que les disfrutamos, pero teníamos que ir posicionarnos para otra de las actuaciones importantes del fin de semana.

Ya en el escenario principal, aguardábamos la salida de Los Enemigos, quienes horas antes habían anunciado que Manolo Benítez sufría un problema de salud similar al que tuvo Fino apenas unos meses atrás y esto le impediría estar presente, aunque no todo iban a ser malas noticias, afortunadamente está fuera de peligro y la banda, pese a ello, no suspendía el concierto y llamaba a filas para hacer las veces del genial guitarrista a otro fenómeno de las seis cuerdas, Santi Campillo. Como es habitual en ellos, su directo resultó infalible, con el respectivo toque de humor que abandera Josele y un repertorio en el que, además de algunas canciones de su último trabajo “Vida inteligente”, no faltaron las esenciales de la carismática banda, así pues, “Septiembre”,  su visión del “Señora” de Serrat,   “Desde el Jergón”, “John Wayne”, o  el “An-tonio” fueron desfilando para mayor regocijo de los fans de siempre.

Varry Brava ponían la fiesta y el baile, además de ser cómplices de la pedida de mano que tuvo lugar en el escenario pequeño, y L.A. daban otra lección de buen gusto, demostrando que  , compositivamente, son una de las mejores bandas de este país, pese a los estragos que el frío llevaba haciendo desde hacía unas horas.

Sábado 5

_DSC0391
Por la mañana, el centro de Guadalajara también se vestía de festival. Se está comenzando a estandarizar y es todo un acierto, porque llena de vida cada ciudad o población que acoge un evento de estas características. Así pues, coincidiendo con la feria de la ciudad, la Plaza Mayor fue acogiendo de forma progresiva tanto a los paisanos curiosos como a los portadores de la pulsera azul que los identificaba como “gigantes”. Por su escenario, primero las irreverencias y sucias guitarras de Los Nastys, seguidos por The Noises y la colaboración de Daniel Marco ante una cada vez más poblada plaza y la intensa clausura a manos de Correos, que también tuvo un hueco para incluir el “Bailar pegados” de Sergio Dalma y oírlo cantar al unísono por los cientos de presentes.

Por la tarde, de vuelta al Estadio Municipal, llegamos justo cuando iba a dar comienzo la actuación de Full. A los sevillanos también los estuvimos viendo en la Plaza del Trigo de Aranda de Duero y las sensaciones que evidenciaron volvieron a ser muy parecidas. No difieren de otras bandas contemporáneas que se definen por el mismo corte (Cyan, Second, Izal…) pero en esta ocasión, me parecieron más un calco de Supersubmarina. Capacidad de auparse entre los más destacados tienen pero, en mi opinión, creo que primero han de consolidar su propia personalidad y demostrar que no son una banda más que suena como “estos” o “aquellos”.
_DSC0470
Dover han vuelto por la senda que 20 años atrás les encumbró en lo más alto. Las guitarras distorsionadas han recobrado el protagonismo y el alma “grunchi” se palpó que sigue transitando por sus venas. Eran una de la bandas más esperadas y no defraudaron, es más, el suyo fue uno de los conciertos más aclamados y disfrutados del finde. Tocaron temas nuevos, pero los que desataron todo el fervor , incluso originaron algún que otro grupo haciendo ‘moshing’ en las primeras filas, fueron sus clásicos “Loli Jackson”, “Dj”, “Cherry lee”, la coreada “Serenade” y “Devil came to me” con la que cerrarían una fulgurante actuación.

Mientras, en el escenario pequeño Idealipsticks, que jugaban en casa, ponían empeño y se dejaban gustar. Y en el principal, turno para Dorian, que continúan la gira “Diez años y un día” y cuya mayor gloria llegaría en la parte final con una lluvia de confeti y sus temas más destacados “A cualquier otra parte” y “La tormenta de arena”.
_DSC0561
Pero lo que se había venido percibiendo en el ambiente desde el principio eran las ganas por ver a Vetusta Morla. Eran (y son) la banda estrella, y es algo que ellos solitos se han ganado a pulso. Nuevamente han vuelto a llenar un recinto de gente que salta y canta, una tras otra, todas las canciones que salen a la palestra. Impetuosos desde el primer segundo, siguen demostrando que no hay banda que les tosa en estos momentos. Sí, son los más grandes y, aún sabiéndolo, persiste en ellos una actitud encomiable y una puesta en escena sobresaliente, como bien ejemplifica la figura de un destacado Pucho. Mayoritariamente, los temas de “La Deriva” y de su álbum de debut fueron los protagonistas de otro mayúsculo acto de la magnífica banda madrileña.

Para muchos, con el cierre de Vetusta, y a pesar de que el frío no era tan intenso como la noche anterior, se daba por terminada la velada. Ajenos a este panorama, El Columpio Asesino irrumpió en el escenario principal fieles a sus señas de identidad, con descaro y repartiendo dosis de adicción festiva que activan los pies. Ni que decir tiene que “Toro” sigue siendo el tema estrella del guateque.

Y a Neuman le tocó bailar con la más fea. Pasadas las 3 de la mañana y ante poco público, ofrecieron otro buen concierto, nuevamente exponiendo las fichas ganadoras que les están llevando a estar presentes en muchos e importantes carteles y saliendo airosos de cada uno ellos por la valía de unas magníficas canciones. Los murcianos bien lo valen.

Así dimos por finalizada nuestra presencia a esta segunda y exitosa aventura del Festival Gigante que, aún no ha asomado la cabeza entre los más grandes pero que acabará haciéndolo con poco que siga manteniendo esta línea tan bien trazada. Y ahí que esperamos seguir estando para poder contároslo.

The following two tabs change content below.
Luis López

Luis López

Redactor / Fotógrafo en Nos gusta la música

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR