[Crónica] Faan Fest 2015

FAAN FEST 2015, UNA NUEVA CITA OBLIGATORIA EN EL NORTE DE ESPAÑA

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El 19 de septiembre amaneció despejado en Santander (Cantabria). Me levanté con cierto nerviosismo, estaba excitado por la idea de ver a Iggy Pop, por mi inminente viaje a Oviedo (nunca había estado en esa ciudad), por el hecho de ir solo al festival y por mi próximo cumpleaños (cumplía 35 años el 20 de septiembre).
Cumplí con mis obligaciones caseras y partí sobre las cinco de la tarde rumbo a la ciudad más rockera de Asturias a ritmo de Ilegales, Iggy Pop y Hollywood Vampires. Durante todo el camino quedé prendado de la belleza de la costa asturiana, aquel soleado día hizo que los paisajes y las playas resultases mágicos para mí.
Después de disfrutar de un placido viaje llegué a la ciudad de Oviedo. No fue demasiado difícil encontrar el Recinto Festivo de La Ería, pues estaba ubicado dentro de la instalaciones del Estadio Carlos Tartiere.
Aparqué y me dirigí al recinto, iba armado con un buen puro Cohiba y una petaca llenita de bourbon Jim Beam Black de 6 años. La idea de que me la quitasen en la puerta me preocupaba, así que la escondí en un lugar donde casi nadie se atrevería a mirar.

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En la entrada del recinto descubrí que estaban terminando de tocar The Wizards, su sonido Stoner Rock escuela Sabbath me impresionó mucho, fue una lástima no poder verlos. Pasé el potro de los vigilantes de seguridad y entré en el recinto dispuesto a pillar mi primera dosis de cerveza fría.

Después de encender mi primer cigarro y degustar un poco de cerveza vi que los técnicos estaban montando para el concierto de Cápsula. Me dirigí al puesto de camisetas, compré una de Iggy Pop época Raw Power y me dispuse a ver el concierto.
Cápsula salieron al escenario y su sonido Stoner, Space Rock envolvente me llenó por completo los sentidos y me hizo alucinar. Volé muy lejos de Oviedo, me di una vuelta por el espacio y aterricé en algún desierto arenoso.
Una vez terminado el concierto de Cápsula me dirigí a por más cerveza y me encontré con David Moran Botello, un viejo conocido de la escena musical de Santoña (Cantabria).
Repostamos, encendí mi puro Cohiba y nos posicionamos para presenciar el concierto de Diamond Dogs. Los Perros Diamante derrocharon elegancia, técnica y estilo por los cuatro costados. Me recordaron a los Black Crowes, a los Faces y a The Dogs D´Amour. A partir de ahora les seguiré muy de cerca.
Cuando los Dogs terminaron el concierto vaciamos el canuto en los servicios y nos dispusimos a degustar la artillería pesada. Saqué la petaca y nos hicimos unos cubatas de Jim Beam Black mientras esperábamos a las bestias Turbonegro.
Turbonegro arrasaron el escenario, dieron tal concierto que ya no tenía sentido ver a ningún grupo más. Hubiesen dejado mal a casi cualquier banda de Punk Rock que saliese después que ellos.
Pero cuando Iggy cierra un festival la cosa es muy distinta, puede ocurrir cualquier cosa.

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IGGY POP, EL LÁTIGO HUMANO SIGUE MUY VIVO

Esperé al Padrino del Punk tomando una copa de Jim Bean Black del tiempo y sin hielo, degustando lo que quedaba de mi puro y pensando que quizás estaba un poco colocado para seguir con todo lujo de detalles el concierto de mi gran ídolo.
De repente se encendieron la luces y la banda arrancó con “No Fun”. Iggy salió correteando, se paró, gesticuló, brindó unos movimientos marca de la casa y vaciló con el público de la primeras filas. Para cerrar el primer tema se quitó la chupa de cuero negra y la tiró por ahí.
El público se volvió loco, pero terminaron de perder la cabeza cuando el grupo de la Iguana atacó con “I Wana Be Your Dog”. Iggy Pop dominó el escenario como en los viejos tiempos, cantó cuidando la afinación y se paseó por el escenario para deleite de los fans.
A día de hoy Iggy Pop es una leyenda viviente, no necesita demostrar nada a nadie, por eso se le agradece que cuide su espectáculo y se comporte como un profesional de verdad.

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Nos tomamos un respiro con “The Passenger”, pero después la banda nos sacudió con una vacilona versión de “Lust For Life”. La Iguana no conserva la forma física de hace 15 años, pero en este tema se movió, trató de llevar a cabo los movimientos de pelvis de antaño, sacó la lengua, increpó al público y tiró patadas al aire. A pesar de estos pequeños desfases Iggy cantó el tema de manera perfecta. Es ahí dónde reside la fuerza del Iggy de hoy en día, canta y entona mejor que nunca todos sus temas.
Me llevé una gran sorpresa cuando los músicos descargaron “Skull Ring”, este temazo es uno de mis favoritos y en directo gana muchos enteros.
Pero la carpa se vino abajo de verdad cuando tocaron “Five Foot One”, los músicos que acompañan a Iggy son unos verdaderos profesionales y se nota que llevan muchos años en esto.
No soy nada partidario de los teclados en directo, pero hasta el teclista me sonó de maravilla.
A mitad de concierto la Iguana nos tenía a todos en una nube y su banda nos pilló por sorpresa con una descomunal versión de “1969” que nos hizo vibrar de verdad. La atronadora base rítmica llevó la voz cantante mientras las guitarras se descolgaban con unos punteos magistrales que mejoraban con creces la versión original.
Mientras sonaba “Sister Midnight” el paladar me pidió más licor, así que me perdí en busca de una copa de ron con cola. Cuando regresé estaban ejecutando una relajante versión de “Night Clubbing”. Iggy descansaba en una tumbona mientras entonaba el tema, después se levantó con el cinturón desatado y recé para que sacase la chorra de paseo, pero no ocurrió nada.
Después de interpretar una acojonante versión de “Some Weird Sin” Iggy se vino arriba y arrasó el escenario con unas soberbias versiones de “Raw Power”, “I Need Somebody” y “Im Bored”.
Para cerrar el concierto la Iguana se lanzó al público en mitad de “FunTime” y su grupazo nos atronó la sesera con “Down On The Street”. En los últimos temas del concierto Iggy Pop no paró de moverse y vacilar con el público y con sus músicos, demostrando que nos queda Iggy Pop para bastantes años.
Una vez terminado el concierto tenía tal subidón que todavía tuve tiempo de tomarme una copa más y hacerme unas fotos con David Botello y su gente.
La posibilidad de salir a quemar la traca por Oviedo rondó mi cabeza, pero al final no se materializó. Al final llegué al hotel y el recepcionista tuvo que ayudarme a abrir la habitación.
A la mañana siguiente noté una ligera resaca y la satisfacción del deber cumplido. Me puse mi camiseta nueva de Iggy Pop y puse rumbo a Cantabria escuchando el Dopes To Infinity de Monster Magnet. El viaje de vuelta no fue astral ni agradable, pero había visto a Iggy y además era mi cumpleaños, no se podía pedir mucho más.

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Nacho García Alvarez

Nacho García Alvarez

Autor de El Círculo Desnudo, El Círculo Sobrenatural (Chiado Editorial) y Correo 42. Ex Cantante y letrista de Sin Bautismo y colaborador de la web Nos Gusta la Música.

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