[Crítica] “Beast of no nation” – Cary Joji Fukunaga

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Basada en la novela escrita por Uzodinma Iweala que sitúa este drama bélico en una parte del continente africano, dónde es práctica habitual utilizar a niños como soldados.

El protagonista Agu (Abraham Attah) vive junto a su familia, refugiados y protegidos en lo que hasta el momento ellos creen, un lugar a salvo y libre de todo conflicto. El inevitable golpe de la guerra llega en forma de ejército nacional, acabando con su precaria seguridad. Desamparado, sólo y hambriento, huye sin rumbo ni destino hacia la jungla, donde es capturado por una milicia fantasmal, disciplinada e insensible, que responde mecánica, a todas las órdenes de un psicótico y ególatra Comandante, protagonizado por Idris Elba, que transformado en un coronel Kurzt dirige con mano de hierro un batallón formado por jóvenes y niños, a los que manipula, de los que abusa, controlándoles física y mentalmente.

Como si de un viaje iniciático a los infiernos se tratara, el cineasta Cary Joji Fukunaga, (True detective o Jane Eyre) dirige la cinta con unos movimientos de cámara y fotografía impecables, haciéndonos llegar toda la explícita violencia física y moral que van surgiendo a lo largo del metraje, sin parpadeo alguno. Llegando a rebosar toda la crudeza y el realismo hiriente que desprende el argumento.

Desposeídos parcialmente de su infancia como los náufragos que siguen al señor de las moscas. Armados, embrutecidos y drogados, caminan hacia un destino letal bajo una atenta mirada color ébano, que al estilo Kapuscinski, nos observa fijamente sin parpadear, mientras vemos pasar el horror delante de nosotros. Un pelotón que golpea, sufre, ríe y muere, dejando atrás una parte vital de su existencia,

A la altura de cualquier producción bélica de última generación. Un gran presupuesto muy bien invertido para una película ambiciosa en planteamiento y ejecución. Una interpretación magistral de protagonistas y secundarios, que se desenvuelven con total soltura y naturalidad en un ambiente conseguido, donde los exteriores y localizaciones nos transportan a un continente que sufre y se desangra día a día, en el que los niños son la mano de obra barata, brazo ejecutor y la única esperanza.

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David Centeno Casarrubios

David Centeno Casarrubios

Cantante y guitarrista del dúo R2, creador a tiempo parcial e inconformista nato, ahora colabora en la web Nos gusta la música.

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